top of page

Economía para emprendedores (Parte 2)

  • Foto del escritor: CRISTIAN HERNANDEZ TORO
    CRISTIAN HERNANDEZ TORO
  • 6 ene
  • 11 Min. de lectura

Actualizado: 7 ene


Tipo de cambio, balanza comercial, cuenta corriente y por qué a veces “tiembla” el mercado


Hay semanas en que tu negocio está ordenado: vendes, repones, rotas inventario, pagas a tiempo y la caja aguanta. Y aun así, de repente, algo cambia afuera y te desordena adentro.

Un día recibes una lista nueva de precios con el típico “actualización por condiciones de mercado”. Otro día te ofrecen menos plazo. Y en paralelo, tus clientes se vuelven más sensibles: comparan, postergan, preguntan más, negocian más. No es que tu negocio “haya empeorado” de la noche a la mañana; es que el entorno cambió.


En economía abierta, ese entorno suele entrar por tres puertas: tipo de cambio, sector externo (exportaciones/importaciones) y financiamiento (cuenta corriente). La meta aquí es simple: traducir esos conceptos a decisiones concretas de precios, inventario y caja con menos sorpresas.


1) Por qué el tipo de cambio te afecta aunque no exportes


Si tu negocio vende productos, el tipo de cambio se te mete aunque jamás hayas exportado un solo peso. ¿Cómo?


1.1 Costos directos

Parte de tu catálogo puede ser importado (o su reposición depende de una lista en moneda extranjera). Ahí el tipo de cambio se siente directo en el costo de reposición.


1.2 Costos indirectos

Aunque tú compres “local”, en algún punto de tu cadena alguien importa: proveedores, distribuidores, logística, software, repuestos, equipos. El tipo de cambio se filtra.


1.3 Comportamiento y expectativas

Cuando el tipo de cambio se mueve fuerte, no solo cambia el costo: cambia el “ánimo” del mercado. Aparecen frases como:


  • “Compro ahora antes de que suba más”.

  • “Mejor espero; está todo incierto”.

  • “Me están cotizando distinto en todos lados”.


Y esas expectativas se vuelven comportamiento real: compras adelantadas o consumo postergado.


Cierre de sección: el tipo de cambio no es “un tema de exportadores”. Es un precio del entorno que afecta costos y confianza.


2) Tipo de cambio: qué es (y por qué a veces se mueve “demasiado”)


El tipo de cambio es el precio de una moneda en términos de otra. Hasta ahí, simple. Lo complejo es por qué se mueve y por qué, a veces, parece exagerar.


2.1 Un precio que concentra muchas fuerzas

En un mismo movimiento del tipo de cambio puede haber:


  • cambios en tasas (internas o externas),

  • cambios en percepción de riesgo,

  • expectativas sobre inflación o crecimiento,

  • flujos de capital que entran o salen rápido,

  • y shocks externos (energía, commodities, eventos globales).


Por eso, buscar “la causa única” suele ser frustrante.


2.2 Overshooting: el tipo de cambio puede sobrerreaccionar

Una idea clásica en economía internacional es que el tipo de cambio puede sobrerreaccionar ante shocks monetarios o cambios de tasas. El argumento, en simple, es este: el mercado financiero ajusta el precio de la moneda rápidamente, mientras que muchos precios de la economía real (salarios, contratos, precios de bienes) ajustan más lento. Ese descalce puede amplificar el movimiento de corto plazo (Dornbusch, 1976).

Traducción PyME:


  • puedes ver semanas con saltos fuertes,

  • que no necesariamente significan “nuevo equilibrio permanente”,

  • pero igual te afectan porque tú repones en tiempo real.


2.3 La parte que más confunde: volatilidad + expectativas

Aun cuando haya fundamentos macro detrás, en el corto plazo el tipo de cambio puede verse “ruidoso”: reacciona a expectativas, a noticias y a cambios en apetito por riesgo. Por eso dos semanas con datos parecidos pueden tener movimientos distintos. Lo importante para tu negocio no es explicarlo perfecto, sino responder con reglas: medir exposición, definir escenarios y proteger caja.


Cierre de sección: para tu gestión, la pregunta útil no es “¿por qué se movió hoy?”, sino “¿cuánto de mi negocio está expuesto y cómo lo manejo?”.


3) Del tipo de cambio a tus precios: pass-through (y por qué no es automático)


Cuando el tipo de cambio sube, la intuición rápida es: “tengo que subir precios”. A veces sí. Pero no siempre al mismo ritmo ni en el mismo momento. Ese traspaso del tipo de cambio a precios se llama pass-through.

La evidencia muestra que el pass-through a precios de importación y, más aún, a precios finales, suele ser incompleto y depende de competencia, estructura de mercado, contratos y contexto inflacionario (Campa & Goldberg, 2005).


3.1 Por qué no siempre se traspasa 1 a 1

En tu PyME puede pasar que:


  • el proveedor absorba parte del shock por un tiempo,

  • tú absorbas parte del shock para no perder volumen,

  • la competencia limite cuánto puedes ajustar,

  • o el mercado perciba el movimiento como transitorio.


También importa cómo vendes: si compites por precio (alto comparativo), tu pass-through será más bajo; si compites por propuesta de valor (servicio, conveniencia, calidad), tienes más margen para ajustar.


3.2 El error típico: pricing por emoción

Cuando hay volatilidad, aparecen dos extremos:


Extremo A: “subo todo por si acaso”Te protege margen hoy, pero puede destruir volumen y confianza mañana.


Extremo B: “congelo todo para no perder clientes”Se ve noble, pero puede dejarte vendiendo con margen ficticio: cuando repones, te golpea el costo.

El punto medio es sistema: ajustar con criterio y calendario.


3.3 Método simple: clasifica por exposición y por rol

Haz dos clasificaciones:


(1) Exposición cambiaria

  • Alta: reposición claramente atada a moneda extranjera.

  • Media: costos parcialmente expuestos.

  • Baja: costos mayoritariamente locales.


(2) Rol comercial

  • Producto “imán”: trae tráfico y se compara mucho.

  • Producto “rentabilidad”: sostiene margen real.

  • Producto “complemento”: sube ticket y contribución.


Con esto, tu estrategia se vuelve más fina:


  • Ajustas antes lo expuesto (alta) y lo rentable.

  • Proteges algunos “imán” y compensas con complementos.

  • Evitas ajustes generales que parecen “inflación” aunque sea un shock específico.


Cierre de sección: el pass-through no es una ley. Es una decisión de negocio con datos, segmentación y coherencia.


4) Tipo de cambio real: el recordatorio de que tipo de cambio e inflación se combinan


Si solo miras el tipo de cambio nominal (el número que ves a diario), te falta una pieza: los precios internos. Ahí entra el tipo de cambio real.


4.1 La intuición que necesitas (sin fórmula)

  • Si la moneda se deprecia, pero los precios internos suben mucho, el efecto “real” puede diluirse.

  • Si la moneda se aprecia y los precios internos suben menos, quedas relativamente más caro.


En comercio, esto importa porque tu cliente vive en precios internos (sueldos, arriendo, servicios), mientras que parte de tus costos puede moverse con el tipo de cambio.


4.2 Por qué “debería estar en X” es una mala regla

Existe la idea de que, a largo plazo, el tipo de cambio debería alinearse con la paridad de poder de compra. En la práctica, hay desviaciones persistentes y ajustes lentos; el llamado “puzzle de PPP” muestra que la convergencia puede ser irregular y demorada (Cheung & Lai, 2000).


Traducción PyME:

  • no construyas decisiones sobre un “valor justo” rígido,

  • construye decisiones sobre bandas y escenarios.


Cierre de sección: el tipo de cambio real es el antídoto contra la lectura simplista: “subió el dólar, listo”. Recuerda que el contexto de precios internos también manda.


5) Balanza comercial: la historia de “compramos y vendemos al mundo”


La balanza comercial es exportaciones menos importaciones de bienes. ¿Por qué debería importarte?


Porque te da una pista de cuánto depende la economía de importar cosas (bienes finales, insumos, energía, tecnología). Economías muy dependientes pueden ser más sensibles a shocks externos y a cambios de tipo de cambio.


5.1 Déficit no siempre es “malo”

Un déficit comercial puede reflejar inversión o expansión. El problema no es el déficit “en sí”, sino:

  • su persistencia,

  • su tamaño relativo,

  • y si coincide con dificultad para financiarlo (conexión con cuenta corriente).


5.2 Curva J: por qué el ajuste puede doler primero

Un fenómeno clásico es la curva J: después de una depreciación, la balanza comercial puede empeorar al principio porque los precios de importación suben rápido, mientras las cantidades (lo que se compra o se vende) ajustan con retraso. Con el tiempo, las cantidades pueden ajustarse y la balanza mejorar. La evidencia y revisión de literatura sobre este patrón es amplia (Bahmani-Oskooee & Ratha, 2004).


Traducción a tu PyME:

  • el shock cambiario puede pegar primero en tu costo,

  • y recién después el mercado reacomoda cantidades, hábitos y sustituciones.


5.3 Qué te sirve mirar (sin abrumarte)

No necesitas leer informes extensos. Solo hacerte preguntas:

  • ¿Mi catálogo depende de importaciones directas o indirectas?

  • ¿Tengo sustitutos locales para lo crítico?

  • ¿Mi cliente ajusta rápido su consumo o tarda?


Cierre de sección: la balanza comercial es un indicador de “sensibilidad externa”. No te da un precio, pero te da contexto sobre por qué el tipo de cambio puede volverse tema.


6) Cuenta corriente: la “cuenta del país con el mundo” y el rol del financiamiento


La cuenta corriente amplía la mirada: incluye bienes (comercio), servicios, rentas (intereses/dividendos) y transferencias. Es, en simple, el saldo de transacciones corrientes con el resto del mundo.


6.1 La frase que importa

Si un país tiene déficit de cuenta corriente, alguien lo financia. Eso puede ser normal durante un periodo de inversión o crecimiento. La pregunta es si ese financiamiento:

  • es estable,

  • tiene buen plazo,

  • y es sostenible a lo largo del ciclo.


6.2 Enfoque intertemporal: pedir prestado hoy, pagar mañana

El enfoque intertemporal sugiere que el país puede endeudarse o recibir capital hoy para sostener inversión/consumo, esperando que ingresos futuros permitan pagar. La cuenta corriente, entonces, se interpreta como una decisión de ahorro e inversión a lo largo del tiempo (Obstfeld & Rogoff, 1995).


Traducción PyME:

  • cuando el financiamiento externo es fácil y barato, el país puede sostener déficits sin crisis inmediata,

  • cuando se encarece o se corta, el ajuste se acelera y suele sentirse en tipo de cambio y crédito.


6.3 Un recordatorio útil: no solo importa el flujo

Además del flujo anual (cuenta corriente), importa el “stock” acumulado de deuda/financiamiento y cómo se percibe el riesgo país. No necesitas calcular eso como economista, pero sí entender la lógica: si el mercado percibe más riesgo, suele exigir más premio y eso se transmite a volatilidad y condiciones financieras locales.


Cierre de sección: cuenta corriente suena “macro”, pero cuando se tensa, lo sientes directo: costo de reposición más incierto, crédito más caro, mercado más nervioso.


7) Por qué a veces “tiembla” el mercado: crisis externas en lenguaje humano


En episodios de tensión externa, el mecanismo suele ser una combinación de:


  • necesidad de financiamiento constante,

  • cambio de expectativas,

  • presión sobre reservas y tipo de cambio.


Modelos clásicos de crisis de balanza de pagos muestran que, bajo ciertas políticas y trayectorias, el ajuste puede volverse inevitable (Krugman, 1979).


7.1 Cómo se ve esto en la vida real (para una PyME)

Suele sentirse como:


  • más volatilidad del tipo de cambio,

  • proveedores acortan plazos o piden prepago,

  • se encarece el financiamiento y se endurecen condiciones,

  • clientes postergan compras o migran a alternativas más baratas,

  • aumento de preferencia por liquidez (cuidar caja).


Cierre de sección: no necesitas diagnosticar “crisis” con etiqueta. Necesitas ver señales y responder con orden.


8) Kit práctico para tu PyME de comercio: gestionar exposición cambiaria sin volverte trader


"Importante: esto no es asesoría financiera individual. Es una guía de gestión operativa para reducir sorpresas".


8.1 Mapa de exposición (tu tablero interno)

Una vez al mes, responde con números simples:


  1. ¿Qué % de tu costo de reposición está ligado a moneda extranjera (directa o indirectamente)?

  2. ¿Con qué rezago se refleja? (inmediato, 30 días, 60 días)

  3. Si el tipo de cambio sube 10%, ¿cuánto sube tu costo total estimado?


Con ese mapa, el tipo de cambio deja de ser “ruido” y se vuelve una variable con sensibilidad conocida.


8.2 Cobertura natural: emparejar reglas, no adivinar

La cobertura natural no es sofisticada: es alinear tu operación para que el shock no te agarre sin plan.


Ejemplos prácticos (sin instrumentos financieros complejos):


  • Diversificar proveedores en productos críticos (no depender de uno solo).

  • Negociar calendarios de reposición y condiciones más predecibles.

  • Establecer rangos de precios y revisiones periódicas (no ajustes impulsivos).

  • Construir sustitutos: si un producto se encarece, tener alternativas listas.

  • Diseñar packs/combos para sostener margen cuando un componente se dispara.


8.3 Pricing por escenarios (el paso que cambia todo)


Define antes del estrés qué harás en tres escenarios:


Escenario base (banda estable):Revisión mensual normal, ajustes por mini-IPC interno y rotación.


Escenario de estrés moderado:Ajustes por exposición (Grupo A primero), reducción de descuentos no estratégicos, revisión de costos logísticos y comisiones.


Escenario severo (salto rápido):Protección de caja, priorizar inventario crítico, ajustar categorías expuestas con comunicación clara, y evitar quedar “vendiendo barato” con reposición cara.


Esto suena simple, pero tiene un efecto enorme: te saca del modo reacción y te pone en modo decisión.


8.3.1 Ejemplo numérico rápido (para ver la sensibilidad)


Imagina un producto que vendes a $13.000 y hoy te cuesta $10.000 (margen bruto: $3.000, aprox. 23%). De ese costo, $4.000 están ligados directa o indirectamente a moneda extranjera.


Si el tipo de cambio sube 10%, ese componente pasa de $4.000 a $4.400 y tu costo total sube a $10.400 (un alza de 4% en tu costo total). Si mantienes el precio, tu margen baja a $2.600 (aprox. 20%).


Para volver a ~23%, el precio debería subir a $13.520 (≈4%), o compensar con mix, proveedor o packs.


Aprendizaje: con un mapa de exposición, ajustas con precisión (precio + mix), no con “subo todo por si acaso”.


8.4 Contratos, plazos y condiciones: el detalle que protege margen

En volatilidad, el margen se rompe por reglas mal alineadas:


  • vender con precio fijo y plazo largo mientras tu costo flota,

  • prometer reposición/entrega sin cláusulas claras,

  • políticas de devolución que se vuelven caras cuando la reposición sube.


Sin complicarte, puedes mejorar con:


  • revisiones de precios por periodo (mensual o bimensual),

  • bandas de ajuste para productos expuestos,

  • claridad en fechas de vigencia,

  • y segmentación: no todo producto necesita la misma política.


8.5 Inventario: evitar dos trampas

Trampa 1: stockear por pánico. Te deja sin caja.Trampa 2: no stockear nada. Te deja sin producto cuando el cliente busca estabilidad.


Una regla sana para comercio:


  • protege inventario crítico de alta rotación,

  • reduce inventario incierto (rotación lenta),

  • y usa datos (rotación real) como guía, no emociones.


8.6 Caja como amortiguador

En economía abierta, el shock suele llegar como volatilidad + endurecimiento financiero + nerviosismo. La caja te permite:


  • no liquidar inventario con pérdida,

  • no tomar deuda cara por urgencia,

  • sostener operación mientras el mercado se reacomoda.


Cierre de sección: no se trata de “ganarle” al tipo de cambio. Se trata de que el tipo de cambio no te desordene el negocio.


9) Mini-tablero mensual: 5 señales para no perderte

No necesitas veinte indicadores. Elige cinco y sé constante:


  1. Tipo de cambio nominal: tendencia y volatilidad.

  2. Recordatorio de tipo de cambio real: tipo de cambio + precios internos (Cheung & Lai, 2000).

  3. Balanza comercial: dependencia de importaciones y dinámica de ajuste (Bahmani-Oskooee & Ratha, 2004).

  4. Cuenta corriente: necesidad de financiamiento externo (Obstfeld & Rogoff, 1995).

  5. Señales de riesgo y condiciones de financiamiento: ¿se endurecen o se relajan?


Recuadro final: 3 decisiones para este mes


1) Construye tu mapa de exposición cambiariaClasifica tu costo en alta/media/baja exposición y estima sensibilidad.


2) Escribe tu plan de pricing por escenariosDefine qué ajustas primero, qué proteges y cómo sostienes valor en estrés.


3) Ajusta tu política de inventario a volatilidadLista productos críticos, stock mínimo, reposición y sustitutos. Evita decidir desde el pánico.


Cierre: economía abierta para emprendedores = operar con menos sorpresas


  • El tipo de cambio puede sobrerreaccionar en el corto plazo (Dornbusch, 1976).


  • El pass-through depende de competencia y contratos; no es automático (Campa & Goldberg, 2005).


  • La curva J explica por qué el ajuste puede doler primero (Bahmani-Oskooee & Ratha, 2004).


  • La cuenta corriente y el financiamiento condicionan volatilidad (Obstfeld & Rogoff, 1995).


  • En tensión, mecanismos de crisis ayudan a entender por qué el ajuste puede volverse inevitable (Krugman, 1979).


  • La paridad de poder de compra no es una regla instantánea; piensa en bandas y escenarios (Cheung & Lai, 2000).


Tu objetivo no es “acertar” el próximo movimiento. Tu objetivo es un negocio que decida con reglas, cuide caja y proteja margen para atravesar ciclos.


Referencias


Bahmani-Oskooee, M., & Ratha, A. (2004). The J-curve: A literature review. Applied Economics, 36(13), 1377–1398. doi:10.1080/0003684042000201794


Campa, J. M., & Goldberg, L. S. (2005). Exchange rate pass-through into import prices. The Review of Economics and Statistics, 87(4), 679–690. doi:10.1162/003465305775098189


Cheung, Y.-W., & Lai, K. S. (2000). On the purchasing power parity puzzle. Journal of International Economics, 52(2), 321–330. doi:10.1016/S0022-1996(99)00056-2


Dornbusch, R. (1976). Expectations and exchange rate dynamics. Journal of Political Economy, 84(6), 1161–1176. doi:10.1086/260506


Krugman, P. (1979). A model of balance-of-payments crises. Journal of Money, Credit and Banking, 11(3), 311–325. doi:10.2307/1991793


Obstfeld, M., & Rogoff, K. (1995). The intertemporal approach to the current account. In G. M. Grossman & K. Rogoff (Eds.), Handbook of International Economics (Vol. 3, pp. 1731–1799). doi:10.1016/S1573-4404(05)80014-0



Artículo escrito por Cristian Hernández Toro. Puedes compartirlo o citarlo en otros espacios siempre que menciones la fuente original:www.crishernandezglobal.com

 
 
 

Comentarios

Obtuvo 0 de 5 estrellas.
Aún no hay calificaciones

Agrega una calificación
bottom of page